Yo (como en el 90% de los temas en los que tengo opinión creo que la gente no cambia, al final siempre vuelven a sus comodidades del pasado, pues creo firmemente que un cambio duele por muy necesario que sea, siempre es difícil lo nuevo... y a pesar de esta opinión creo que yo quiero cambiar.
Quién haya leído unas cuántas entradas de este blog sabrá de mi adicción al sexo y de eso que me lleva la autodestrucción, el creer que todo idiota con el que me acuesto me amara por la puta que soy, sin embargo el sábado (mi cumpleaños) fue diferente...
Llego un amigo de la familia, lo conozco desde que los 2 estábamos en pañales, el es precioso, una oda a la belleza masculina: labios gruesos, ojos expresivos, nariz afilada, mentón en alto cabello rizado músculos y abdomen marcado, pompas de antojo y como cereza al pastel... una arrogancia innata. Siempre me ha gustado y el lo sabe y siempre se había aprovechado de eso, siendo un poco más arrogante cuando estaba conmigo... hasta ese día.
Me saludo y la arrogante fui yo dándole las gracias por el abrazo pero sin perderme en su mirada como casi siempre, lo ignore, atendiendo a los invitados "que si valían mi atención" y repitiéndome -es solo un niño tonto- cada que por error me perdía mas de 2 segundos mirando alguno de sus atributos. La noche transcurrió sin más hasta que al calor del alcohol solo fuimos 4 en la mesa, yo quería ignorar los comentarios que cada vez se hacían más insistentes: Vamos a mi casa ahí mi cuarto esta solo, vamos a mi casa ahí podemos estar más solos etc. Ante la renuencia de mis acompañantes y la mía cambio la táctica: vamos al baño nadie nos va a escuchar, vamos a la sala me estorban tus hermanos (nuestros otros 2 acompañantes), jóvenes por favor dejennos 5 minutos solos... hasta que lo logro: él se levanto al baño y yo lo seguí. Apenas entre, me beso de una manera electrizante, tan sexy , tan perfecta... me volvió loca solo al rozar mis labios, y ahora me deseaba, sentía sus manos recorriendo mi cuerpo, escuchaba sus gemidos en mi oído, sentía su pecho acelerado, sus dientes en mis labios. podía escucharme gruñendo de placer...
La historia es un poco más larga que esto.... pero el punto es: ¿Que me hizo decirle que no?, ¿Será que la puta en mi esta muriendo?, ¿será que mis valores renacen cual ave fénix en mi?. ¿será que la gente si cambia?, ¿será que estoy cambiando?, ¿que paso ahí?
Tal vez para alguien es un poco exagerado que pregunte esto... pero a mi me tiene sorprendida, ya que, queridos lectores, esta es la primera vez en toda mi vida que digo que no... y menos en mi cumpleaños...
